miércoles, 29 de julio de 2015

En Asturias: Oviedo y Gijón (2)

Esta vez no ha sido una visita turística ya que íbamos a estar con amigos, pero hemos echado algún vistazo al Oviedo de los turistas.
Subida al monte Naranco para tener una vista de todo Oviedo. La escultura del Sagrado Corazón que lo corona.

El nuevo Hospital Universitario Central de Asturias, el edificio azul oscuro y los bloques de detrás.

Con forma de estrella el Archivo Histórico de Asturias, antigua Cárcel de Oviedo.

En blanco, el Palacio de Congresos de Oviedo, obra de Calatrava, inaugurado en 2011. Es un edificio en forma de “U” que se encuentra “al aire” sostenida únicamente por los dos laterales con unas cuñas en forma de “V”. La obra no ha estado exenta de polémica, como muchas de otras obras de este conocido arquitecto, debido a defectos y sobrecostes en la construcción.


Estadio Carlos Tartiere (azul), inaugurado el 20 de septiembre del 2000.

Durante la bajada, la visita inexcusable a las joyas del arte prerrománico astur.
La iglesia de San Miguel de Lillo, del s. IX, fue hecha construir por Ramiro I de Asturias. Aunque al principio estuvo consagrada a Santa María, durante el siglo XII pasó a la nueva advocación de San Miguel. Esta iglesia quedó reducida a un tercio de su tamaño durante la Baja Edad Media.



Santa María del Naranco, del s. IX, hecha construir también por Ramiro I de Asturias como lugar de recreo y descanso. Más tarde, durante el siglo XII, este palacio pasó a convertirse en iglesia bajo la advocación de Santa María.



Nos acercamos a comer a Gijón. Las ciudades que están junto al mar siempre tienen un encanto especial. Desde un mirador, Gijón al fondo, y el “Monumento a lo que sea menester” en primer término.

Parapente sobre la escarpada y hermosa costa asturiana.

Una de las varias playas de Gijón. Al fondo podemos ver el monumento “Elogio del Horizonte” de Chillida.

La verdad es que hemos hecho poco turismo, la mayoría del tiempo lo hemos dedicado a socializar, a estar con los amigos, a echar unas risas,… Dos días no dan para mucho más. En el próximo post, os contaré la vuelta.

Más información sobre:
San Miguel de Lillo:
http://www.jdiezarnal.com/sanmigueldelillo.html
http://www.turismoasturias.es/descubre/cultura/prerromanico/iglesia-de-san-miguel-de-lillo
Santa María del Naranco:
http://www.jdiezarnal.com/santamariadelnaranco.html
http://www.turismoasturias.es/descubre/cultura/prerromanico/santa-maria-del-naranco

lunes, 27 de julio de 2015

Hacia Asturias: Islares, San Vicente y Gulpiyuri (1)

Hemos aprovechado un descanso en el tratamiento para hacer una pequeña escapada. Sólo cuatro días pero han cundido. Ya fue el fin de semana pasado pero no he tenido tiempo de organizar las fotos hasta ahora, tenía otra tarea a la que dedicarme: ayudar a mi hija a marcharse.
Durante el trayecto de ida hemos visitado algunos lugares, así hacemos turismo mientras viajamos. Hemos parado en Islares, lugar habitual para tomar un café y estirar las piernas en nuestros viajes a Asturias. Un barrio de Castro Urdiales en Cantabria, junto a una bonita playa.




Después hemos parado en San Vicente de la Barquera. Otra de nuestras paradas habituales en Cantabria, camino de Asturias.
Dos imágenes del famoso puente de la Maza sobre la ría de San Vicente de la Barquera.


El castillo de San Vicente y la Iglesia de Santa María de los Angeles.

Imágenes marineras.


Hacia la puebla vieja.

Vista del castillo y parte de la muralla.


El Ayuntamiento.


La Iglesia de Santa María de los Ángeles, en lo alto del cerro de San Vicente.

El patio trasero.

Una imagen de la marisma en marea baja desde lo alto del cerro.

La Puerta del Poder.

La Puerta de las Gentes de la Villa.

La Torre del Preboste.

Otro bonito edificio.

Los soportales de la zona comercial.

El símbolo de San Vicente de la Barquera en las tapas de saneamiento.

Y dejamos San Vicente de la Barquera hacia nuestra siguiente parada. Normalmente solemos parar en la playa de San Antolín, una playa bonita y grande junto a la carretera, pero esta vez queríamos ver una playa singular de la que nos habían hablado: la playa de Gulpiyuri que, curiosamente, está muy cerca de la de San Antolín. Llegamos con marea baja pero subiendo y casi no había agua, pero se veía que estaba empezando a llegar. Como podéis ver, la curiosidad de esta playa es que es interior, el agua llega por debajo del suelo a través de un agujero que comunica con el mar.


La entrada de agua debe de estar por ahí.

El paraje es espectacular.

Poco a poco va entrando agua pero todavía le falta un rato para que parezca una playa de verdad. Será mejor que nos vayamos a comer y volvamos más tarde.

En los alrededores, localizamos una sidrería. ¿Qué mejor lugar para adentrarnos en la gastronomía asturiana?


Con el lagar, para hacer sidra con la manzana, integrado en la estructura de la casa.

Un hórreo para guardar el grano y los productos de la tierra, típico del paisaje asturiano y gallego, con la peculiaridad de que los hórreos gallegos son rectangulares y los asturianos más cuadrados.

Una hermosa finca.

Dos longevos castaños… ¿cuántos años tendrán?


Después de comer, con la esperanza de que la marea haya subido lo suficiente, nos dirigimos de nuevo a la playa de Gulpiyuri. Tenemos suerte.


Después de refrescarnos un poco, directos hacia Oviedo. Pero eso será en otro post.

Más información sobre San Vicente de la Barquera:
http://www.sanvicentedelabarquera.es/turismo/historia/ampliar.php?Id_contenido=3018&v=0
http://www.turismodecantabria.com/descubrela/municipios/32-destino