domingo, 13 de diciembre de 2015

El aroma del crimen


Acabo de terminar esta novela de Xabier Gutiérrez, su primera novela, aunque ya había publicado previamente doce libros de cocina pues, entre otras cosas, dirige el departamento de innovación del Restaurante Arzak en Donostia.
Una amiga me lo había dejado e, implícitamente, recomendado. Debo reconocer que me ha sorprendido. Quitando pequeños detalles que casi siempre encuentro (*) en las novelas que leo… la verdad es que me ha gustado. Tiene bastantes personajes secundarios que al principio se cruzan en tu cabeza… “¿este quién era?”, pero que poco a poco se van perfilando y cuando termina ya no tienes dudas de quién es quién. Y como podréis deducir por el título, al menos hay un crimen. La trama está bien llevada y te engancha. ¡Cómo se nota que es cocinero de alta cocina! La descripción de platos innovadores es increíble. Además tiene como añadido el hecho de que al producirse en Donostia, mientras la leía, reconocía y situaba los lugares y la sensación es muy curiosa.
Como ya os he dicho: francamente recomendable.

(*) es muy difícil que mientras leo un libro no encuentre algo que yo no habría puesto o que para mí queda confuso o que se podría haber puesto de otra forma

viernes, 11 de diciembre de 2015

Hernialde

Hernialde es una pequeña localidad situada junto a las faldas del monte Ernio, tal y como indica su nombre. Unos cuantos caseríos rodean la Iglesia Parroquial y el Ayuntamiento, el resto están dispersos.

La iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.


La escalera… ¿será para subir al cielo?

El Ayuntamiento.

El frontón, que no falta en cada pueblo, casi parece desproporcionado respecto al tamaño del pueblo.

Un rincón para los niños.

Y un lugar de asueto.

Rodeado de naturaleza.


Debería de estar así en esta época del año pero con las temperaturas que hemos tenido este otoño no hay ni rastro de nieve.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Olas

Disfrutar del efecto tranquilizante del rumor de las olas (*). Percibir el efecto hipnótico que su cadencia produce sobre nosotros. Observar la belleza de los arcos que al romperse producen esa blanca espuma…




(*) en algunos casos, cuando las olas son demasiado fuertes, hay que poner un poco de distancia entre ellas y nosotros

lunes, 7 de diciembre de 2015

¡ 2 años !

Hace ya dos años que me embarqué en esta maravillosa aventura. Al comienzo, a pesar de que tenía algunas ideas, ni siquiera sabía si sería capaz de mantener el blog vivo, de actualizarlo periódicamente. Por el momento, he sido capaz de escribir posts variados que espero os hayan gustado, entretenido o parecido interesantes. En parte lo hago por mí pero debo reconocer que me ayuda y me agrada que me leáis y me sigáis. Así que… ¡GRACIAS A TODOS! Intentaré seguir mientras haya alguien que lea mis posts.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Hojaldre con puerros

Durante mi juventud me dediqué a coleccionar recetas: algunas me las iba encontrando y otras las iba buscando (aunque no han sido tantas las que he practicado). Una de esas recetas que busqué fue la del pastel de hojaldre con puerros. La primera receta que encontré no nos gustó en absoluto cuando la probamos así que seguí preguntando hasta que di con esta receta que guardé con celo. Hacía bastante que no la había preparado y mis hijas llevaban un tiempo reclamándola, así que este fin de semana me he puesto a ello y mi trabajo ha sido recompensado con las alabanzas de mi familia y, lo mejor, el plato desaparecido sin chistar.
Esta es la receta, según la tengo apuntada en mi cuaderno. Después añadiré mis anotaciones y recomendaciones.

Ingredientes:
6 puerros (*)
2 cebollas hermosas (*)
3 huevos
2 ó 3 cucharadas de nata
1 cucharada de harina
Sal (y pimienta, al gusto)
2 láminas de hojaldre (**)

Se limpian los puerros con agua fría, se les quita lo verde (***) y se pican en rodajas de unos 2 cm. Se vuelven a lavar bien con agua fría y se ponen a cocer con un poco de sal en agua hirviendo durante unos 15 minutos. Se escurren y se guarda el caldo.

Se pican, bien picadas, las dos cebollas y se ponen a rehogar en una sartén, cuidando que no se doren (****).

Se les añade el puerro cocido y se saltea con una espumadera.

Se agrega la harina, la nata…

… y el caldo de puerros, hasta que quede como una bechamel que hierva.

Sazonar de sal (y pimienta), sacar del fuego y añadir 2 huevos encima,...

...batir.

Extender la mitad del hojaldre en un molde redondo de fondo móvil, echar la masa de puerros, cubrir con el resto del hojaldre. Oprimir las orillas de la masa contra los bordes.
(*****) En esta parte, cambio un poco porque de esta forma el fondo de hojaldre no se cocina bien. Yo extiendo la mitad del hojaldre y lo corto utilizando el borde del molde y un cuchillo.


Pincho el fondo con un tenedor.

Lo cubro con papel de aluminio. Coloco encima alubias o garbanzos, para que la masa de hojaldre no suba demasiado.

Meto en el horno unos 5-10 minutos respetando las indicaciones del fabricante de hojaldre. Saco del horno y retiro las alubias y el papel de aluminio.

Relleno con la masa de puerros.

Cubro con el resto del hojaldre y cierro los bordes.

Hago un agujero en el medio para permitir la salida de los vapores que se generen en el interior.

Adorno con trozos de hojaldre que pego humedeciendo en la base con un poco de agua en el dedo.

Batir el tercer huevo y pintar el hojaldre.

Meter en el horno, suave al principio, fuerte al final, unos 15 minutos (para la temperatura seguir las indicaciones del fabricante de hojaldre, alrededor de 200º al final).


Se puede servir acompañado de una bechamel ligera o unas yemas batidas con mantequilla caliente (******).

(*) para el molde que yo tengo, con 4 puerros y 1 ½ cebollas es suficiente
(**) normalmente suelo utilizar hojaldre congelado pero esta vez he utilizado hojaldre refrigerado. Es más cómodo porque no hay que esperar a que se descongele y queda más compacto. Atención al tiempo necesario para sacarlos del congelador o el frigorífico
(***) no tires la parte verde del puerro, utilízala para preparar verdura
(****) hasta que queden transparentes
(*****) he cambiado de color el texto para indicar mis modificaciones respecto a la receta original
(******) yo siempre lo he servido con bechamel


jueves, 3 de diciembre de 2015

Estelas

Hermosas estelas en el cielo del atardecer…


¿Hacia dónde se dirigirán los aviones que las dibujan?

martes, 1 de diciembre de 2015

Arco iris de frutos y frutas

Después del post de Deba en que aparecía el arco iris, estuve pensando en lo hermoso que es con esos tonos que van del rojo al violeta o viceversa y que nosotros recordamos como: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta, como si fueran 7 colores cuando en realidad son esos siete y todas las gamas que hay entre ellos.
Como una cosa lleva a la otra, también estuve pensando en cómo la naturaleza nos muestra ese abanico de colores. Lo más evidente es buscarlo en las flores, pero es mal momento para buscar flores, quizá sea mejor hacerlo en primavera, me lo guardaré para entonces.
La siguiente alternativa es buscar los colores en los frutos y frutas. Intentaré buscar en ellos los colores del arco iris. He mirado entre lo que tenía por casa y he tirado un poco de archivo, aunque no correspondan a frutos o frutas de este momento.
Así empezamos con la gama de rojos.

Cerezas.

El fruto del acebo, precioso anuncio de las navidades.

El sabroso pimiento.

O la de los naranjas.

Como estas zanahorias de bonito color.

O esta fruta que se llama como su color… ¿o es al revés?

O el caqui, desde hace años en que apareció por sorpresa en nuestras fruterías.

O el naranja cobrizo de la cebolla.

La gama de los amarillos, a veces es un estado intermedio entre el verde inicial y el color definitivo, como en esta cereza.

El amarillo del limón.

El verde es, prácticamente, el color inicial de todos aunque para distinguirse al final la mayoría cambien de color como el caso del pimiento.

Aunque no es así en el caso de los guisantes.

¿Azul? No tengo nada en mi casa que pueda considerar azul y si lo pienso no sé qué fruto identificar con este color (al menos de los que yo conozco). ¿Por qué no hay frutos o frutas azules? ¿Tendrá algo que ver el color habitual del cielo?

¿Y añil? El color azul oscuro tampoco es muy habitual en las frutas o frutos aunque ahí sí que se me ocurre alguna como el arándano (en inglés blueberry: baya azul). Lamentablemente no tengo ninguna foto de arándanos… Quizá también la endrina podría considerarse un fruto añil, pero tampoco tengo fotos así que tendré que poner un link que además nos instruye acerca de los alimentos de color azul.
http://elzo-meridianos.blogspot.com.es/2012/04/alimentos-de-color-azul.html

Y con el violeta, por fin encontramos de nuevo frutos y frutas de ese color.

El bonito brillo de esta cebolla.

O el aspecto apetitoso de estas uvas.

Y estas ciruelas que probablemente hayan venido de muy lejos... donde ahora es primavera.