lunes, 19 de junio de 2017

Sunbilla y Doneztebe/Santesteban

Después de un agradable paseo en moto llegamos a Sunbilla, un bonito pueblo de Navarra, situado en la merindad de Pamplona.
El primer cartel que nos encontramos nos habla del “tren txiquito” (Elizondo-Irún) que funcionó desde 1916-1956. Parte de su trazado ha sido recuperado en una vía verde que proporciona 39 Km de recorrido.

El Ayuntamiento, del s. XIX.


Según consta en el panel informativo, el primer puente de piedra que sustituyó a uno de madera, se construyó en 1562, aunque posteriormente hubo de ser reconstruido en 1625 y 1643 debido a sendas crecidas del río Bidasoa que cruza el pueblo de sur a norte.


La iglesia de San Juan Bautista.

La casa Pedro de Goienetxe, fechada en 1687.

Una bolsa de pan vacía colgando en la puerta me dejó con dudas. En muchos pueblos, el panadero pasa por las calles y los vecinos salen a comprar el pan casi a la puerta, quizá aquí si no estás, te dejan el pan en la bolsa pero como era por la tarde... ¿pasará el panadero también por la tarde? ¿será otro el motivo por el que la bolsa del pan está vacía en la puerta?

Un bonito balcón.

Los vecinos de esta casa son aficionados al remo, a pesar de que Sunbilla no está en la costa, y con su bandera verde de "Ama Guadalupekoa" animan al equipo de Hondarribia.

El lavadero, con forma de estrella octogonal, del s. XIX.

Un curioso buzón de madera.

Hay bastante madera en el cobertizo, no sé si es porque el invierno no ha sido tan duro o porque ya se está recogiendo para el invierno que viene. Siempre hay que estar preparado.

Nos hemos encontrado un camino de 3,8 Km que lleva hasta la vecina localidad de Doneztebe y hemos decidido seguirlo. Tuvimos que compartirlo con algún coche y varias motos pero no demasiados.

La budelia, una habitual de nuestros caminos.

Sin embargo esta variedad, con el tono tirando a violeta en vez de lila, es poco corriente.



El río Bidasoa corre junto al camino.





Un petirrojo en el paseo.

Llegamos a Doneztebe (Santesteban) y nos recibe una alegre algarabía, los niños se están refrescando en el río.


Una trucha en el río de aguas cristalinas.

Y un móvil...

La iglesia de San Pedro de estilo barroco con una interesante torre de sillar con aspecto medieval, que fue parte del antiguo Castillo del Conde de Lerín.


Los doce apóstoles tallados en la piedra de la iglesia.

Una hermosa casa palaciega.

Una antigua casa de piedra con escudo.

El ayuntamiento del s. XVIII.




El frontón.

Hemos visto unos cuantos establecimientos dedicados a preparar excursiones en bici y hemos entendido por qué nos hemos cruzado con bastante gente pedaleando por el camino.

Y ya de vuelta hacia Sunbilla, las cabras a la sombra para resguardarse del sol.


Un bonito tejado en Sunbilla.

Escultura-homenaje a Latasa (1930-1991) famoso aizkolari (cortador de troncos) de Sunbilla.



Y terminada la vuelta, cogemos la moto de regreso a casa.

Más información:

Sobre Sunbilla:
http://www.sunbilla.com/index.php/en/datos-generales/arquitectura
http://sunbite.org/arquitectura/
http://www.euskomedia.org/aunamendi/108903#7

Sobre Doneztebe (Santesteban):
http://www.doneztebe.eus/es/turismo/monumentos-y-edificios-de-interes/
http://turismo.navarra.com/item/doneztebe-santesteban/
http://www.euskomedia.org/aunamendi/48236

sábado, 17 de junio de 2017

"Marea alta" eguna

En Pasai Antxo hay una regata que desemboca en el Puerto de Pasaia, la de Molinao, con una parte que está afectada por las mareas, lo que la convierte en ría y que se conoce como la “Marea alta”. En los años 60, las fábricas y talleres que se instalaron en sus alrededores la convirtieron en una zona muy sucia pero, desde hace algunos años, una vez al año se celebra “Marea alta" eguna (*) y los vecinos se dedican durante medio día (en marea baja) a limpiar el lecho. En alegre camaradería se quitan del fondo objetos que no deberían estar (**) y así, año tras año, el esfuerzo ha dado sus frutos y los vecinos de unos 50 años ven el río como jamás imaginaron hace tiempo que podrían llegar a verlo. Los patos decidieron que podría ser un buen hogar para su prole y se quedaron y de vez en cuando se puede divisar alguna garza pescando o algún martín pescador volando como una brillante flecha azul.
Normalmente se celebra en sábado, como hoy, y dependiendo de la marea baja se convoca por la mañana o por la tarde. Hoy se ha realizado por la tarde y para terminar la fiesta, una celebración con sardinas asadas que ¡estaban buenísimas!
Lo que sí se va notando cada año es que la cantidad de basura que se recoge es menor cada vez. Imagino que cuando el río estaba muy sucio, a algunos no les daba cargo de conciencia tirar más basura pero ahora que está más limpio y hay patos, puede que les dé pena tirar la basura al río y la tiran donde deben. ¡Ojalá sea así para siempre!

(*) el día de la Marea alta
(**) a veces es porque se han caído y otras veces porque algún negligente lo ha tirado

jueves, 15 de junio de 2017

Frutas y frutos de otoño... ahora

Algunas de las frutas y frutos que recogeremos casi a final de verano o en otoño están ya formándose. Durante el paseo de ayer pudimos ver cómo van creciendo poco a poco. Todavía están pequeños pero ya se van reconociendo.

Las pequeñas manzanas...

... de diferentes variedades.

Las que serán jugosas peras todavía están muy pequeñas.

Empezando a crecer los dulces higos.

Las nueces no se parecen a lo que recogeremos después.

Las uvas todavía muy chiquitas.

En el centro de la foto, apenas visibles, dos avellanas envueltas en su delicada capa verde.

Dentro de unos meses de baños de sol y lluvia, cuando hayan madurado, se podrán recoger para disfrutar de su delicioso sabor.

miércoles, 14 de junio de 2017

Hierbas medicinales

En mi familia no hemos sido de recoger hierbas medicinales. Aunque conocemos algunas, no siempre sabemos para qué se utilizan, ni qué partes recoger o cómo preparar. Yo he oído hablar del emplasto de verbena para las infecciones y conozco la planta pero nunca la he usado. Mi tío sí que recogía manzanilla y también la conozco pero no la recojo por dos razones: está protegida y a mí siempre me ha parecido demasiado amarga aunque me encanta cómo huele y me gusta tumbarme encima del mantillo que forman sus ramitas y aspirar su aroma. Conozco la ortiga que normalmente evito y si, siempre sin querer, la toco sin cuidado busco menta para frotarme en la zona dañada porque calma el ardor que provoca la ortiga pero poco más.
Sí que he comprado plantas en la herboristería alguna vez: llantén para llagas en la boca, eucaliptus para hacer vahos cuando se tiene catarro, manzanilla para problemas digestivos (esta manzanilla es de sabor bastante más suave que la que se recoge por aquí),…
Últimamente, mi marido toma unas hierbas y se lo comenté a mi masajista, una mujer a la que acudo desde hace un mes por problemas en un hombro. Le gusta el mundo de las plantas medicinales y aunque solo conoce unas pocas tiene interés en conocer más. Me preguntó si conocía esa hierba y al decirle que sí, me animó a buscarla en un libro de plantas que tiene. Cuando la encontré, reconoció que ella no la conocía pero me insistió en que si la encontraba, la cogiera. Yo no estaba muy convencida porque no sabía qué partes utilizar o cómo tratarla pero me ha buscado la información y me ha animado a cogerla si la encuentro, tomando algunas precauciones: no cogerla en zonas muy contaminadas (cerca de la carretera,…), en zonas donde pueden andar perros de forma habitual,… y que debo pedirles permiso antes de cogerlas. Así que el domingo, mientras paseábamos, estuvimos recogiendo la hierba que toma mi marido. Ahora están en el balcón, sobre papel de periódico y protegidas para que no se las lleve una ráfaga de viento. Mi primera incursión activa en el mundo de las plantas medicinales.

P.D.: De todas formas, antes de animaros a hacer como yo, informaros muy bien de las plantas que vais a recoger y de la zona (posibles contaminaciones del suelo), porque algunas equivocaciones pueden ser peligrosas. Conocer las plantas siempre es bueno, saber cuáles pueden ser beneficiosas nos puede ayudar a mejorar la salud y distinguir cuáles pueden ser potencialmente dañinas (a veces es cuestión de cantidad) nos puede proteger de posibles accidentes en el campo, sobre todo con niños. No olvidemos que muchas plantas pueden ser tóxicas y es bueno saberlo para poder actuar aunque lo mejor sería evitarlas.