miércoles, 20 de septiembre de 2017

Planes

Nos pasamos la vida haciendo planes y planificamos al detalle para evitar que algo se nos escape y que nuestros objetivos no se cumplan, pero a veces aparecen imprevistos, que por algo se llaman así, y nos estropean ese proyecto que tan bien habíamos preparado. Unas veces es culpa nuestra que fuimos demasiado optimistas pero otras habría sido imposible contemplarlo. De todas formas el estropicio estará hecho y tendremos tres posturas para afrontarlo: una sería lamentarnos siempre de lo que pudo ser y no fue (*), otra aceptarlo y dejarlo estar y la última sería darle una vuelta a nuestro proyecto y buscar una alternativa o solución a lo que pasó.
Personalmente, dependiendo del caso escogería la segunda o la tercera opción aunque a veces nuestra mente nos quiera enredar en la primera, por favor, no le hagáis caso porque no podréis salir de ese bucle sin solución.

(*) Una profesora nos decía que “hubiera” era un tiempo perdido y, la verdad, es que si lo piensas detenidamente no andaba muy descaminada pues cuando nos decimos “si hubiera hecho esto…” o “si no hubiera pasado aquello…”, no hay posibilidad de recuperar el momento en que podría haber pasado y no pasó o al revés.

lunes, 18 de septiembre de 2017

¡24.000 visitas!

Acabamos de llegar a las 24.000 visitas, ¡muchísimas gracias a todos por vuestra colaboración! Os agradezco de verdad que me acompañéis en este blog en el que plasmo ideas, alguna receta, información y fotos sobre lugares que he visitado, links que me han llamado la atención,… En fin, cualquier cosa que querria compartir con mis amigos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

¡Más no, por favor!

La guerra, en forma de guerra de guerrillas, se nos acerca peligrosamente porque eso es lo que está sucediendo en las ciudades europeas. Los atentados que provocan muertes y heridos cerca de la tranquilidad de nuestras casas nos generan mucha inseguridad, a pesar de que el número de víctimas no tiene nada que ver con la enorme cantidad de afectados que se producen en Oriente Medio, por ejemplo. Es allí donde se está sufriendo la GUERRA (con mayúsculas) pero sus garras se están extendiendo y hay quien dice que estamos cerca de la Tercera Guerra Mundial. No conozco la solución a este problema pero deseo de todo corazón que se busque y encuentre algún remedio a este conflicto. Deseo fuertemente que estén equivocados los que profetizan una gran guerra aunque sé que no es suficiente con desear algo para que se cumpla.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Algunas soluciones para el plástico

En el último post os hablé del grave problema que tenemos con el exceso de desechos plástico que generamos. Os comenté que el remedio para el futuro pasaría por reducir lo máximo posible la cantidad de plástico utilizado, vistas las dificultades que nos genera su recuperación. También os conté que muchas personas intentan buscar salidas para el plástico ya producido que ha dejado de ser útil y tenemos que reciclar. He buscado algunas de esas ideas y debo reconocer que me resultan muy curiosas:
- Gusanos que comen plástico: podría ser estupendo siempre y cuando no haya que llenar la Tierra de gusanos (ver
https://www.taringa.net/posts/ecologia/19859730/Gran-descubrimiento-Gusanos-que-comen-plastico.html)
- Hacer ladrillos de plástico para utilizar en la construcción: ¡genial! existe esta propuesta en dos formatos   (ver
https://www.taringa.net/posts/ecologia/19971551/Transforma-plastico-reciclado-en-ladrillos-de-construccion.html y https://www.taringa.net/posts/ecologia/19971534/Las-casas-de-ladrillos-de-plastico-tipo-LEGO.html)
- Transformar las botellas de plástico en bombillas: una forma económica de suministrar luz en zonas pobres sin suministro eléctrico (ver
https://www.taringa.net/posts/ecologia/19954555/Iluminacion-con-botellas-plasticas.html)
- Gente ingeniosa sugiere ideas para realizar con botellas de plástico (ver
https://www.taringa.net/posts/ecologia/19845870/25-Ideas-para-reutilizar-botellas-de-plastico.html)

Parece que todavía podríamos hacer algo con el plástico que ya hemos generado, si nos contenemos en el futuro la Tierra seguirá siendo un bonito planeta para vivir.

martes, 12 de septiembre de 2017

No al plástico

Recuerdo que cuando yo era pequeña, casi no existían los objetos de plástico, se utilizaban trapos y bolsas de tela para llevar objetos. Como a veces era incómodo, poco a poco el plástico, con su versatilidad, se ha ido adueñando de nuestras vidas de tal manera que casi parece que no podemos vivir sin él. Pero tanta comodidad no podía ser gratis y ahora nuestro problema es que no sabemos qué hacer con tanto plástico. Sólo podemos reciclar cierta cantidad y algunos de nuestros científicos están dando vueltas a qué más se podría hacer para solucionarlo.
En la idea del post que escribí hace dos años http://unpocoydemas.blogspot.com.es/2015/06/reciclar-o.html?m=0, deberíamos ir pensando ya en una reducción drástica de nuestra utilización de plástico:
- podríamos dejar de coger bolsas de plástico en el supermercado si lleváramos el carro o bolsas reutilizables en el bolso
- podríamos coger menos bolsas en la frutería si pusiéramos varias frutas y verduras en la misma bolsa y pegáramos todas las etiquetas (mis hijas, incluso, llevan bolsas de tela para esta función)
- podríamos escoger con preferencia aquellos artículos que tienen embalaje de cartón o envase de vidrio en vez de plástico… y muchas ideas más.
Otro ejemplo, algo tan pequeño y simple como los bastoncillos de los oídos tiene una barrita de plástico. A veces se tiran por el inodoro y llegan hasta el mar. En un documental que vi, había una playa llena de palitos de plástico que la corriente había llevado, cuál sería mi sorpresa cuando me descubrieron que eran miles de palitos de bastoncillos para los oídos.
Para evitar al planeta males mayores, podemos hacer sustituciones de productos que utilizamos por otros más ecológicos. En casa hemos empezado a utilizar bastoncillos de cartón que una vez usados pueden echarse al contenedor de orgánico.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Asteasu

Asteasu es un pequeño municipio situado en las faldas del monte Ernio (1.075 m).

Escultura homenaje a los agricultores, en sus manos layas (*).

La iglesia de San Pedro.





Un curioso arco.



Asteasu, pueblo natal de Bernardo Atxaga (**), es la base para crear la localidad de Obaba en su obra más conocida “Obabakoak” (1988).

Más información:
https://turismo.euskadi.eus/aa30-12375/es/contenidos/d_destinos_turisticos/0000005981_d2_rec_turismo/es_5981/5981-ficha2.html
https://www.escapadarural.com/que-hacer/asteasu
http://www.asteasu.eus/es/historia

(*) Las layas eran antiguos aperos agrícolas que nuestros antepasados utilizaban para voltear la tierra. Su uso fue frecuente hasta los años cincuenta en lugares en los que no entraba el arado.
(**) Bernardo Atxaga, seudónimo de José Irazu Garmendia: https://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_Atxaga

viernes, 8 de septiembre de 2017

Mascotas

Cuando yo era pequeña tuvimos un pollito que creció hasta convertirse en un gallo y después tuvimos pájaros e incluso pequeñas tortugas. Ya después de casarme, lo más que he tenido han sido peces, incluido un pez de agua fría, de esos que se tienen en peceras redondas que vivió ¡12 años! Pero hace tiempo que ya no tenemos ninguno.
Debo reconocer que me gustan los animales pero una casa no me parece lugar adecuado para ellos y muchísimo menos una jaula. Además, para mí, las vacaciones suponen un problema y creo que no estoy mentalizada para preocuparme tanto por una mascota. Por eso, no quiero comprometerme cogiendo una, a pesar de que mis hijas quieren un gato. Me niego en redondo porque muchas veces son los hijos los que piden y después son los padres los que se ocupan…
Reconozco el valor terapéutico de tener una mascota pero creo que los animales deben ser tratados como lo que son y, en muchos casos, veo que son como hijos para sus dueños y ¡no deberían serlo!
Últimamente, por las mañanas, cuando me dirijo al tren camino del trabajo, oigo el canto de un grillo. No diré que me desagrada porque, afortunadamente, no lo oigo mientras duermo pero la única razón que encuentro para que no busque un lugar más verde es que esté metido en una jaula. Cuando pienso eso, me entristece… ojalá pudiera volver a su campo verde.