viernes, 9 de septiembre de 2016

Mariposa blanca


Por fin he conseguido fotografiar una mariposa blanca. Había fotografiado ya muchas mariposas pero las blancas se me resistían y no sabía muy bien por qué. Así que he insistido en ello y creo que lo he descubierto.
Hay mariposas territoriales que dan vueltas alrededor de un lugar y se posan en algunos sitios concretos sin alejarse demasiado con lo que solo tienes que colocarte cerca de uno de ellos, sin moverte, esperar a que se acostumbre y que se pose cerca de ti.
Otras mariposas se mueven a su libre albedrío pero cuando se posan, lo hacen el tiempo suficiente para que puedas intentar fotografiarlas. No siempre hay suerte porque si lo haces bruscamente son asustadizas pero es bastante probable.
Sin embargo, he visto que las mariposas blancas y las amarillas no tienen un territorio sino que se mueven de forma errática y se van alejando o acercando sin orden ni concierto, parece que se van a posar pero no lo hacen y vuelven a remontar el vuelo y cuando se posan… lo hacen de forma tan ligera que no dan ni tiempo para enfocar y ya están volando de nuevo. Por eso estoy contenta de haberla pillado. Ahora solo me queda fotografiar una mariposa amarilla.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Pokémon GO

A pesar de no tener Internet salvo cuando tengo Wi-Fi disponible, debo reconocer que he caído en la tentación de instalar esta aplicación para móviles que está tan de moda. Quería aprovechar las vacaciones para tener acceso a más lugares mientras estaba en los hoteles y en lugares públicos y ver cómo funciona esa app que ha vuelto loco a todo el mundo. Pero mi móvil está pensado para lo que es y no demasiado más, así que aunque la instalé, no pude hacer nada con ella porque no conseguía arrancar y, desanimada, tuve que desinstalarla. No he tenido oportunidad de saber muy bien cómo funciona, ni cómo va, únicamente lo que he oído por ahí.

Por eso, al encontrarme este coche, he pensado si sería una poke-parada…

lunes, 5 de septiembre de 2016

Hoteles y perchas

He hecho un poco de limpieza en casa porque vamos a hacer obras. Entre otras cosas he unificado un poco las perchas: he comprado nuevas y he desechado las que eran muy diferentes. Me daba pena tirarlas sin más pero no sabía qué podría hacer con ellas.

Sin embargo, debería habérmelas llevado conmigo de vacaciones para repartirlas por los hoteles por los que hemos pasado. Habría sido un bonito gesto de caridad. Los pobres, apenas tenían perchas en los armarios, ni pensar en deshacer las maletas…

sábado, 3 de septiembre de 2016

Viaje por el interior de Francia (y 5)

Teníamos previsto visitar uno de los grande castillos del Loira: el de Chenonceau porque estaba muy cerca de Amboise y no queríamos tener que utilizar demasiado el coche, al fin y al cabo teníamos el viaje de vuelta al día siguiente.
El Castillo de Chenonceau es conocido como el “Castillo de las Damas” y fue construido en 1513. Es un hermoso castillo sobre el río Cher.



La siguiente foto es un poco intrigante. Teniendo en cuenta los jardines que había alrededor, podríamos pensar que son pétalos pero no lo son, son miles de polillas muertas amontonadas en los rincones. Por la noche, en el puente de Amboise vimos la razón: montones de polillas volando alrededor de las luces.



Podrás observar hermosos tapices, cuadros, objetos,...



Levanta la vista a los techos y maravíllate.


La cocina con brillantes recipientes de cobre como si nos hubiésemos trasladado a otro tiempo.







Todos los arreglos florales del castillo se cambian dos veces a la semana.

El jardín de Catherine de Médicis.

El techo de la habitación negra. No es exactamente negra pero sí muy oscura.




Una recreación de cómo se acondicionaron la sala principal del primero y del segundo piso como hospital en la Primera Guerra Mundial.

El jardín de Diane de Poitiers.

El laberinto italiano. Intenta no perderte pero no tengas miedo.

Ya ha llegado el momento de dejar el castillo y volver a Amboise. Toca una tarde tranquila y mis hijas han descubierto el Salón de té Bigot que tiene más de 100 años. Un bonito lugar para pasar un rato tomando un té o un helado.




Los globos aerostáticos ascienden al atardecer. En francés, a los globos aerostáticos, se les llama Montgolfière en honor de los hermanos Montgolfier (*).

Otros cuatro ascienden por el otro lado aunque solo se ven dos, los otros dos están ya altos en el cielo.

Antes de coger el coche para volver al día siguiente, aún pudimos comprar un queso en el mercado regional de Amboise de los domingos por la mañana que se coloca junto al río. No nos habíamos atrevido a comprarlo con anterioridad porque ¡hacía tanto calor!
Y aún nos quedaba la vuelta, a mi parecer la peor parte de los viajes ya que la mayoría de las veces estás deseando llegar a casa cuanto antes.

Una vez en casa, he analizado el viaje: aunque hemos visto muchas cosas bonitas e interesantes, el exceso de calor ha hecho que a veces no disfrutáramos de lo que la vista nos ofrecía. Mientras miro las fotos, ya he olvidado el calor que hacía y puedo admirar los preciosos lugares que hemos visitado.

Hasta ahora, en vacaciones nos instalábamos en un lugar y desde allí hacíamos excursiones, con lo que íbamos y volvíamos de los lugares, recorriendo el doble de kilómetros. Esta vez había pensado en pernoctar en lugares diferentes y aprovechar los viajes pero me he dado cuenta de que una noche en cada lugar es agotador. Deberían ser un mínimo de 2 noches en cada sitio. Sin embargo, reservar 3 noches en el último lugar, como hemos hecho, permite descansar un poco para la vuelta. Intentaré tenerlo en cuenta cuando planifique el próximo viaje.


Más información:
Castillo de Chenonceau:
http://castillosdelloira.es/es/castillos/chenonceau/castillo-de-chenonceau
http://www.chenonceau.com/index.php/es/castillo
(*) Los hermanos Montgolfier son considerados los inventores del globo aerostático:
https://es.wikipedia.org/wiki/Hermanos_Montgolfier
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/montgolfier.htm

viernes, 2 de septiembre de 2016

Viaje por el interior de Francia (4)

Nos levantamos en Amboise dispuestos a ver lo que esta villa a orillas del Loira nos ofrezca.
La iglesia de Saint-Denis, románica del s. XII, un poco alejada del centro.


Iglesia de Saint-Florentin, del s. XV.

El centro de Amboise y en lo alto, su castillo. ¿Veis el termómetro? Todavía es pronto y ya marca 28º, parece que hoy también va a hacer calor.


Primero decidimos ir a ver el Castillo de Clos-Lucé, que fue morada desde 1516 hasta su muerte en 1519 del genio Leonardo Da Vinci. Desde este año hasta 2019 se celebra el 500 aniversario de la estancia de Leonardo Da Vinci en Amboise.




El edificio y los jardines están llenos de maquetas que reproducen los ingenios de Leonardo. Aquí el carro de combate.

Aquí un puente.


Después de esta interesante visita iremos a visitar el castillo de Amboise pero por el camino encontramos detalles interesantes como esta fuente.

Una casa troglodita empotrada en la pared de roca.

Y llegamos al castillo, situado en el centro de Amboise.


La capilla de Saint-Hubert de estilo gótico, en ella se encuentran los restos de Leonardo da Vinci




El castillo en lo alto de la terraza que domina Amboise.


El Loira, el puente que lo cruza pasando por la Ile d'Or que se encuentra en medio.








Hemos terminado la visita al castillo seguiremos paseando. La Torre del Reloj.

Pero Amboise nos reserva todavía una hermosa sorpresa.






Con el recuerdo de tan bello atardecer nos vamos a dormir.

Más información:
Amboise:
http://www.france-voyage.com/francia-ciudades/amboise-12739.htm
Castillo de Amboise:
https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_Amboise
Castillo du Clos-Lucé:
http://vinci-closluce.com/en