domingo, 21 de septiembre de 2014

Días grises, días azules

Debo reconocer que, cuando sale un día gris, tengo la sensación de que no voy a conseguir bonitas fotos aunque no siempre es así. Los días que menos me gustan son los días con nubes planas; cuando el cielo está gris claro, sin cambios de tonalidad y las fotos quedan con el cielo blanco: “quemado”. (*)
Sin embargo, los días en que hay nubes de distintas tonalidades, aún considero que pueden salir fotos bonitas. Y a veces, incluso me parece que lo he conseguido.
Esta foto de la Iglesia de Santa María la Mayor de Montblanc, un pueblo amurallado muy bonito de la provincia de Tarragona, en el este de España. Esta iglesia, del siglo XIV, está inacabada debido a la crisis que provocó la peste negra. Me gusta la luz del sol que incide sobre la fachada mientras el cielo sobre ella amenaza lluvia.

O esta imagen que tomé una tarde junto al Mediterráneo.

Esta otra del Big Ben, con el cielo que nos parece típico de Londres.

El día de mi boda estuvo nublado y el fotógrafo me dijo que las novias queremos un día soleado para las fotos pero que él prefería un día así: nublado pero sin lluvia. Me explicaba que cuando hace sol, hay demasiados contrastes y los novios quedan con más sombras y, muchas veces, con gestos raros, sobre todo en los ojos, a causa del exceso de luz.
Y tenía razón porque algunas veces, los cielos quedan azules y los colores brillantes pero otras veces hay tanta luz que, las fotos, casi no se ven de tan claras. O si hay mucho contraste entre sol y sombra, no hay manera de sacar una foto decente: una parte queda oscura o la otra queda clara. Supongo que eso se puede solucionar con las fotos HDR (High Dynamic Range: básicamente es un montaje de varias fotos del mismo lugar con diferentes exposiciones; el resultado es el color más intenso de cada una de ellas) pero para ello tu cámara lo tiene que permitir o tienes que llevar trípode y yo, ni suelo llevarlo, ni tengo experiencia en ese tipo de fotos (alguna vez tendré que intentarlo)… Y, a veces, a pesar de que estés viendo el cielo azul, tu cámara lo pinta completamente blanco, estropeándote la foto. Si encima tienes en la cámara un chivato de zonas blancas, el cielo parpadea y ya sabes que está quemado.
Como en esta foto, en que el cielo está completamente blanco y desluce el conjunto.

Así que cuando hace mucho sol, no siempre tengo claro que las fotos me vayan a quedar bien.
Aunque quién diría que estas fotos están sacadas en el mismo Londres que la foto del Big Ben, con ese cielo azul…
El Hotel St. Pancras.

El Puente de Londres.

¿Qué me decís de este contraste entre urbanizado y natural sobre fondo azul tomado en Azpeitia?

Y el mar siempre está más azul cuando el cielo también lo está, al fin y al cabo refleja el color del cielo.



(*) el problema es similar al que se muestra en la foto sacada con cielo azul pero que, sin embargo, en la foto se muestra completamente blanco.

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