sábado, 6 de febrero de 2016

Estación de autobuses

Después de un comienzo muy controvertido en el que no se ponían de acuerdo sobre su ubicación y de un retraso en su inauguración, la nueva estación de autobuses de Donostia ha sido inaugurada y desde hoy a las 5:00 h ya está operativa. Por fin, estarán cerca la estación de tren y la estación de autobuses, facilitando la vida a los viajeros que se acercan a la ciudad y a la provincia.
Lo ideal habría sido que también se hubiese podido incluir la estación del tren de vía estrecha (*) pero no ha podido ser. La solución que aunaba las tres estaciones en una era muy cara y costosa. Habrá que esperar para ver si en un futuro conseguimos poder movernos entre las tres estaciones sin tener que cruzar calles de por medio.

Más información en:
http://www.diariovasco.com/san-sebastian/201602/05/nueva-estacion-autobuses-sebastian-20160205134147.html

(*) el popularmente llamado Topo y actualmente denominado "Metro de Donostialdea", que circula entre Hendaya y Lasarte, y el que va desde Donostia hasta Bilbo que llegan a la estación de Amara

jueves, 4 de febrero de 2016

Mugcakes (y 5): ideas

Hasta el momento tenemos ya cuatro recetas para preparar un rico mugcake pero con un poco de imaginación podemos disponer de más opciones.

Por ejemplo:
Si coges 2 cucharadas de mugcake de chocolate y 2 ½ cucharadas de mugcake de almendra y café, lo mezclas y añades leche… ¿qué crees que obtendrás? Pues un delicioso mugcake de almendra y café moca.
Y si coges 2 cucharadas de mugcake de almendra y pepitas de chocolate y 2 ½ cucharadas de mugcake de chocolate y añades leche… ¿un delicioso mugcake de chocolate y almendra con pepitas de chocolate?.

Y aún hay más. Si no te gusta o tienes problemas con la leche, puedes sustituirla por la que utilices habitualmente... leche de soja o avena o almendra...

martes, 2 de febrero de 2016

Mis plantas

Otra de las tareas que tenía pendiente era ocuparme de mis plantas. Mi madre siempre me ha aconsejado podarlas en otoño, antes de que lleguen los fríos pero los últimos años en los que el otoño ha sido bastante suave me daba pena recortar mis plantas llenas de flores. Y este año que ha sido excepcional, me ha pillado el mes de enero sin haberlo hecho. Aunque todavía no hace frío realmente, necesitaban que me ocupara de ellas.
Así que una vez empezadas las tareas me he obligado a no postponerlo más. Les he dedicado un tiempo que venían pidiendo para quitarles las hojas que las orugas habían recortado, para eliminar las orugas que el frío no se ha encargado de eliminar y para cambiar la tierra vieja, dejándolas listas para afrontar el invierno. En primavera me lo agradecerán llenándose de flores.

domingo, 31 de enero de 2016

Mugcakes (4) : mugcake de almendra y café

4.- Para preparar 4 raciones del mugcake de almendra y café necesitarás:
100 g. de harina
80 g. de azúcar
56 g. de almendra molida
4 cucharaditas rasas de café soluble
1 sobre de levadurina
Echa los ingredientes en un frasco de tamaño suficiente. Mézclalos bien. Tapa el frasco y haz una etiqueta bonita con las instrucciones de utilización que son:

   Mugcake de almendra y café
   Pon 4 ½ cucharadas colmadas de la mezcla en una taza de desayuno (apta para microondas)

   Añade 4 ½ cucharadas de leche y mezcla bien


   Mete la taza en el microondas y calienta durante 75 segundos (*)
   Espera 2 minutos y… ¡QUE APROVECHE!


Si en lugar de preparar cuatro raciones prefieres hacer sólo una, no tienes más que dividir los ingredientes entre 4:
25 g. de harina
20 g. de azúcar
14 g. de almendra molida
1 cucharadita rasa de café soluble
4 g. de levadurina

   (*) puedes ajustar el tiempo añadiendo o restando 5 segundos a tu gusto ya que el tiempo de cocción depende, tanto del microondas como de tus preferencias

viernes, 29 de enero de 2016

El trastero

No tengo costumbre de hacer una lista con los propósitos de Año Nuevo pero este año, aunque de manera informal, sí que tenía ganas de hacer un par de cosillas. Una de ellas era ordenar el trastero.
No sé si os pasa a vosotros, pero me parece que los trasteros tienen una habilidad especial para llenarse y desordenarse que, afortunadamente, no ocurre en el resto de la casa (de forma tan evidente al menos). Cuando hablo de trasteros, me suelo acordar de lo que decía Ignacio (q.e.p.d), un jefe que tuve y que, refiriéndose a los espacios, decía que “no importaba lo grandes que fuesen, se llenarían siempre porque no es cuestión de sitio, sino de TIEMPO”… y tenía muchísima razón.
Así que me he puesto manos a la obra y entre tirar algunas cosas, reubicar otras y ordenar lo que quedaba, está listo para aguantar hasta la próxima revisión.

¡Misión completada!

Y vosotros… ¿no tenéis ninguna tarea pendiente que no deberíais retrasar?

miércoles, 27 de enero de 2016

¡ 8.000 visitas !

Ya son 8.000 las ocasiones en que me habéis visitado y agradezco a todos vuestro apoyo pues me anima a continuar.
Espero seguir contando con vuestra compañía.

Muchísimas gracias a todos.

martes, 26 de enero de 2016

Los proyectos

Como he convivido durante meses con un proyecto que estaba de “ocupa” en mi casa, he tenido tiempo para pensar y desarrollar este tema.
Así he podido ver la importancia que ciertos aspectos tienen en el desarrollo y eventual llegada a término de un proyecto:
   1. La habilidad y capacidad de la persona que lo va a llevar a cabo para las necesidades de dicho proyecto
   2. La personalidad de dicha persona
   3. El grado de implicación
   4. El número de personas que deben llevarlo a cabo
   5. El plazo destinado al proyecto
   6. El proyecto en sí

Y ahora pasaré a exponer más claramente el porqué de cada apartado.

   1. La habilidad y capacidad de la persona que lo va a llevar a cabo para las necesidades de dicho proyecto
Si nos proponemos desarrollar un proyecto para el que tenemos conocimientos, habilidades, capacidades,… hay bastantes posibilidades de que llegue a buen fin. Pero si nos decantamos por uno para el cual no los tenemos, lo normal es que tengamos que adquirirlos por el camino, a la par que trabajamos en nuestra idea. En este caso, los resultados son IMPREDECIBLES; lo mismo pueden ser un éxito que un estrepitoso fracaso, incluyendo cualquiera de las opciones que se os ocurra entre ellos. Para ilustrarlo os contaré una anécdota: “Mi tío (*), que era de un pueblo de Galicia, quiso hacerse unos zuecos (**). Para ello cortó un pino y se puso a trabajar, pero carecía de habilidades y terminó haciendo un tarabelo (***)”

   2. La personalidad de dicha persona
Si nos encontramos con una persona constante, responsable o trabajadora hay bastantes probabilidades de que el proyecto se termine. Los resultados del mismo pueden ser buenos o malos, dependiente del punto número 1.
Pero en caso contrario, podemos encontrarnos con esas personas que empiezan muchas cosas pero no terminan ninguna, todo trabajos sin terminar, aunque cuando los enseñan los presentan como pendientes de finalizar. No deberían engañarse: lo más probable es que terminen en la basura.

   3. El grado de implicación
Aquí me estoy refiriendo a si se entiende el proyecto como propio o no. Si, aunque nos lo han mandado (un profesor, tu madre, tu jefe,…) lo aceptamos como un reto propio, o sea, nos implicamos (****)… el resultado será positivo. Pero si no lo admitimos como propio, si sólo participamos, lo más probable es que no lleguemos a ningún lado.

   4. El número de personas que deben llevarlo a cabo
Si tienen que trabajar más de una, eso trae una complicación mayor. Si son capaces de trabajar como un equipo, con alguien que pueda tomar el puesto de líder o si entre ellos hay buena química, si algunos se implican aunque otros sólo participen, podría ser que sí, que se consiguiera llevar a cabo. Pero si nadie toma la dirección, si nadie se implica,… corremos el riesgo de ir dando bandazos sin llegar a buen puerto o incluso de quedarnos varados en mitad de la nada.

   5. El plazo destinado al proyecto
Como ya os mostré en un post anterior (ver unpocoydemas.blogspot.com/2016/01/cerebro-y-estres.html), cuando el plazo del proyecto es largo, por mucho que se planifique (*****) lo realmente válido es lo que se realiza durante el último tercio de tiempo que es cuando realmente se ve que el tiempo se acaba y entran las prisas, que es cuando realmente nos implicamos.

   6. El proyecto en sí
Y luego está el proyecto en sí. Creemos que podemos dominarlo y que saldrá lo que habíamos pensado desde el principio pero no siempre es así. A veces parece que tuviera vida propia y mientras te empeñas en llevarlo por el camino que tenías pensado no avanza pero si aceptas que debes dejarlo ir por otros derroteros, tu proyecto crece y se desarrolla. En estos casos, lo difícil suele ser admitir que no va a ser lo que tú querías que fuera. Esto me recuerda lo que escribía Patrick Rothfuss a propósito de su libro “La música del silencio” y que os comenté en un post (ver unpocoydemas.blogspot.com/2015/05/la-musica-del-silencio.html).

Y esto que he venido comentando aquí, me sirve también para entender un poco lo que pasa con mis posts. Hay algunos que me cuesta muchísimo terminar, les doy vueltas y más vueltas, los dejo para más tarde… hasta que por fin consiguen ver la luz. Otros, al final, acaban en la basura y sin embargo, otros surgen de repente y rápidamente ven el final del camino. Hay veces que tengo varias ideas guardadas en la recámara y otras veces que quiero escribir un post porque hace 2 días que escribí el anterior pero mi cabeza no está inspirada y no tengo ninguna idea en espera. En esos casos puede ocurrir: que a mi cerebro bajo presión se le ocurra algo inesperado o que tenga que dejarlo descansar un día más.

(*) mi tío se casó con la hermana de mi padre y, al igual que ellos, había venido de Galicia para buscarse un futuro mejor. En este caso, mi tío era de Porto do Son en A Coruña aunque de joven se vino a Trintxerpe donde conoció a mi tía y se casaron.
(**) en Galicia, se estilaban unos zuecos que se ponían sobre los zapatos para protegerlos en los caminos llenos de barro, ya que Galicia, como Euskadi, es bastante lluviosa (ver https://es.wikipedia.org/wiki/Zueco).
(***) un tarabelo (en gallego) era un taco de madera que, sujeto con un clavo al marco de la puerta o ventana, se utilizaba como pestillo.
(****) hay un chiste que me parece muy claro para entender la diferencia entre participación e implicación: “Una gallina y un cerdo tenían que preparar el desayuno. La gallina propuso hacer huevos con jamón, pero el cerdo se negó en redondo y alegó que no estaba de acuerdo porque la gallina participaba en el desayuno, pero él se implicaba”. El que se implica, se involucra, toma parte activa, tira del carro,…
(*****) esto es sobre todo válido para los proyectos que se realizan por primera vez en los que se desconoce el tiempo que nos va a llevar cada apartado y los cálculos aproximados se desvían bastante, normalmente para peor, de lo presupuestado. Si se trata de proyectos repetitivos, al final se aprende a corregir las desviaciones en los presupuestos de tiempo y se controla mejor.