lunes, 10 de febrero de 2014

Mi magnolio favorito

¡Los magnolios ya están en flor!

Así como el año pasado que llovió tanto, la floración se retrasó alrededor de un mes, este año me parece que se ha adelantado. Las mimosas ya pasaron su floración y ahora les toca el momento a los magnolios. Básicamente, hay dos tipos de magnolios: los de hoja caduca (pierden la hoja en invierno) y los de hoja perenne.
Los magnolios de hoja perenne tienen una hoja de color verde brillante y, normalmente, suelen ser más grandes y majestuosos. Sus flores aparecerán alrededor de junio. Unas flores blancas y grandes, ligera y agradablemente perfumadas pero que aguantan muy poco cortadas.

Los magnolios de hoja caduca son, habitualmente, de talla más modesta. Pero se llenan de flores y, al no tener hojas todavía, resultan espectaculares: un estallido de color, porque tienen una tonalidad rosácea que varía desde el muy pálido hasta el fucsia. Florecen antes, entre febrero y marzo.


Mi magnolio preferido es uno que se encuentra en el barrio de Añorga, de Donostia. Hace unos años, lo tuvieron que trasladar, porque en el lugar en el que se encontraba iban a colocar una carretera y todos temimos por él. Afortunadamente, aguantó el traslado, aunque el lugar en el que luce ahora, quizá le quede un poco escaso. Necesitaría más sitio para lucir, pero aún y todo, haciendo un juego de palabras: “es un magnífico magnolio”. Cuando está en flor y luce el sol, el lugar se llena de un suave y agradable perfume. Todo un disfrute para los sentidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario