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viernes, 5 de junio de 2020

¡Manta terminada!

¡Por fin he terminado la manta que empecé el 16 de abril y que os mostré en el post anterior!

El final me ha costado un poco porque el tutorial no mostraba cómo terminar el remate del borde y aunque se me ocurrió cómo hacerlo, se me había hecho un poco tarde y no trabajo bien los colores oscuros cuando no tengo seguridad en lo que estoy haciendo y hay poca luz. Por esa razón lo dejé para el día siguiente y estoy muy orgullosa del resultado: el tacto es muy agradable, visualmente es muy vistosa sin resultar chillona, las medidas (120 cm x 170 cm aprox.) son muy correctas para el uso que se le va a dar, me llegó la lana que había estimado que necesitaría (*) y fue una labor que realicé muy a gusto.



Debo reconocer que el ganchillo me engancha y después de empezar la manta ya no he podido hacer casi nada más hasta que la he terminado.


(*) siempre tengo miedo de que no me llegue la lana y de que al terminar, como ya ha pasado tiempo desde que la compré, no pueda pedir más madejas de la misma tintada. Por eso, cuando llevo cierto tamaño con la labor, suelo recalcular lo necesario por si al comprar hubiese pedido de menos y estar a tiempo de pedir más madejas. Pero esta vez, no me di cuenta de que había que dar una vuelta completa a la manta antes de hacer el borde y, realmente, estuve un poco nerviosa de que el color negro fuera insuficiente.

sábado, 23 de mayo de 2020

Punto y ganchillo

Los que habéis seguido mi blog ya sabréis que me gustan los trabajos manuales. Entre mis aficiones favoritas están el punto y el ganchillo pero son actividades que necesitan mucho tiempo y durante años no he podido practicar.
Considero que, hoy en día, el punto es más apropiado para prendas que se puedan usar. Desde hace 3 años he conseguido hacer 3 bonitos jerseys para mis hijas que me han hecho muy feliz. Ya sé que económicamente no compensan porque se pueden comprar jerseys mucho más baratos en una tienda pero puedes escoger el material con el que hacerlos y si los compras, lo más probable es que solo puedas encontrar jerseys acrílicos, de poliéster o mixtos (con mezcla de tejidos: algodón y poliéster, lana y acrílico,…). Además, cuando lo terminas, te invade una agradable sensación: ¡esto lo he hecho yo! (*)
Personalmente me gusta más hacer ganchillo: es más cómodo, no se cansan tanto los hombros, puedes practicarlo en cualquier lugar porque no necesitas mucho espacio a tu alrededor, yo he hecho ganchillo en el tren, y con las piezas grandes, no necesitas sujetar mucho peso con tus brazos porque solo levantas un poco que estás tejiendo en ese momento. Por el contrario, en el punto, estás constantemente levantando toda la pieza y si es grande puede ser pesado. El problema del ganchillo que yo conocía, el ganchillo tradicional, es que no está de moda. ¿Qué se puede hacer para poder usar a diario si el aspecto de los tejidos de encaje de ganchillo te parecen pasados de moda? Los tapetes de ganchillo para los muebles hace tiempo que quedaron en el olvido. Aunque hace un tiempo que se puso de moda hacer animales y muñecos de ganchillo, los amigurumis, no me ha enganchado la idea. Últimamente solo había hecho dos toquillas (**) para mi sobrina. Pero, hace unas semanas, mi hija me pasó este link:
https://www.youtube.com/watch?v=PhRZm0VAPSY&feature=youtu.be
y me encantó el aspecto de su labor: hacía un precioso efecto de pata de gallo y no parecía ganchillo. A partir de ahí se me ha abierto un mundo nuevo y he descubierto muchísimas labores de ganchillo que me parecen perfectamente utilizables hoy en día, que no me recuerdan en absoluto a las labores de los años 60.
Como he tenido mucho tiempo durante el confinamiento, pedí las lanas por internet y comencé a hacer una colcha de lana merina porque no pica. Ayer he terminado la primera parte, me falta hacer el borde y rematar. Cuando esté terminada, tendrá 120 cm x 170 cm aproximadamente, perfecta para usar en el sofá.

Aquí tenéis un detalle de cada lado de la labor. Hay una pequeña diferencia de aspecto y, por eso, uno de los lados se ve más claro y el otro más oscuro, aunque en las fotografías no se aprecia demasiado.


Lo malo que tienen tanto el punto como el ganchillo es que necesitan de muchísimo tiempo (***) y como yo sabía que en algún momento iba a tener que volver a trabajar, le he dedicado todo lo que he podido y he tenido que dejar el blog de lado.

(*) ver https://unpocoydemas.blogspot.com/2018/05/con-tus-manos-y-2.html
(**) ver https://unpocoydemas.blogspot.com/2016/12/crear-con-tus-manos.html
El año pasado hice otra de color lila porque la anterior se le había quedado pequeña y se lleva con el vestido tradicional de casera

(***) corresponde a unas 90 horas de trabajo, sin contar las de deshacer y volver a hacer para corregir un error

domingo, 13 de mayo de 2018

Con tus manos (y 2)


Después de momentos de inseguridad, de hacer, de deshacer y volver a hacer, puedo decir que he terminado mi primer jersey después de mucho tiempo. La labor que comencé el 14 de marzo, aunque el post lo subí el 18 (ver unpocoydemas.blogspot.com/2018/03/con-tus-manos.html), ha conseguido ser terminada después de dos meses de dedicación irregular.
Debo reconocer que, a pesar de tener patrón, no siempre ha sido fácil ya que mi hija no tiene una talla estándar y he tenido que adaptar el número de puntos, con lo que ello conlleva (*). El hecho de que además cambiáramos la largura del jersey (esto no es complicado) y la de la manga (esto sí hay que tenerlo en cuenta) me ha generado algunos quebraderos de cabeza y tener que corregir la labor sobre la marcha para que las piezas quedaran mejor.
Ahora ya, con el jersey terminado, voy a preparar un patrón que me sirva para el futuro. De esta forma capitalizaré lo aprendido y si tengo que hacer otro jersey para ella, me resultará más fácil calcular el número de puntos en cada fase.
A pesar del tiempo que me ha llevado, os animo a hacer prendas con vuestras propias manos. Empezad primero por cosas sencillas, bufandas, fulares,… para que os podáis atrever después con prendas más complicadas. Os sugiero que las hagáis sin prisa, con mimo y amor, supongo que si no sirven para este año, se podrán utilizar para el siguiente…


(*) cuando se cambia el número de puntos, hay que adaptar todas las piezas de forma proporcional; hay que adaptar, también, los aumentos y disminuciones para que la prenda no quede descompensada

miércoles, 15 de julio de 2015

Maletín de ordenador

Debo reconocer que la idea no fue mía y que no estaba en mi ánimo colaborar. La idea era de mi hija mayor y contaba con la ayuda de su hermana pequeña que es la que más experiencia tiene con la costura.
Sacaron los patrones principales y cortaron las piezas grandes sin problemas. Pero a la hora de montar las piezas, empezaron las dudas… Llevaban varios días atascadas con el proyecto y me pareció que necesitaban ayuda. Sobre todo porque la mayor se va a trabajar al extranjero y quería llevarse el maletín terminado. Así que… ¡me han vuelto a liar! O me he liado yo sola…
Si tienes un ordenador mediano, en un maletín pequeño de ordenador no te cabe y en los grandes sobra espacio. La mayoría son negros y no está previsto que sean personalizables. Si lo pienso fríamente (y es lo que yo haría), lo mejor es adaptarse a la oferta existente. Pero mis hijas no piensan igual que yo y así, el año pasado me encontré cosiendo una mochila y este año, un maletín para el ordenador.

Con el trabajo ya terminado puedo hacer una valoración.



Económicamente no compensa en absoluto. Si hubiera que pagar el número de horas que lleva realizarlo, saldría carísimo. A ello hay que añadir el precio de la tela, hilos, complementos,… aunque algunos estuvieran en casa, otros ha habido que comprarlos. Hay que añadir el riesgo de que las cosas no salgan como se esperaba y al final todo el trabajo se vaya al garete.
Pero viendo que el resultado nos gusta, es una pieza única y hemos trabajado en equipo, la actividad ha merecido la pena. Mi hija se acordará de nosotros cuando, lejos de casa, mire su original maletín.
Solo espero que me dejen descansar, al menos, hasta el año que viene.

sábado, 11 de julio de 2015

Jabón líquido (y 3)

Creo que, después de varios intentos y comprobaciones, por fin tengo el jabón líquido definitivo.

Necesitarás:
300 g de jabón casero
3 litros de agua

Trocea el jabón en daditos pequeños.
Separa un litro de agua y pon los otros dos litros a calentar. Cuando el agua esté caliente pero no hierva, echa el jabón en el agua caliente. Da vueltas para evitar que el agua hierva. El jabón se irá mezclando pero no es necesario que se disuelva completamente. Apaga el fuego y con la batidora mezcla completamente el jabón. Aparta el recipiente del fuego. Añade el agua fría que habías reservado y vuelve a pasar la batidora para que quede bien emulsionado.
Deja que se enfríe y viértelo en un recipiente para guardar. Utiliza 150 ml por cada lavado.

Mis otros post en los que traté el jabón líquido, aunque no era tan líquido...
http://unpocoydemas.blogspot.com/2015/02/jabon-liquido.html
http://unpocoydemas.blogspot.com/2015/03/jabon-liquido-2.html


domingo, 5 de abril de 2015

Galletas de yogur (desnatado)

Después de la operación, mi marido debe estar un mes a dieta de grasas: nada de grasas, un poco de aceite limitado, 2 huevos a la semana,…
Así que me pidió si le podía hacer algunas galletas adaptadas para que pudiera desayunar. Como no tenía ninguna receta, he utilizado la del bizcocho de yogur adaptándola (ver unpocoydemas.blogspot.com/2015/02/bizcocho-de-yogur.html). He quitado ingredientes húmedos porque si no iba a tener que utilizar demasiada harina y me iba a quedar mucha cantidad para hacer galletas (y tampoco estaba tan segura de que fueran a quedar bien).
Ya sabéis que en esta receta se suele utilizar el vaso de yogur como medidor pero en este caso, casi os recomiendo utilizar un vaso de agua (200 cc) que equivale a 2 vasos de yogur. Si queréis utilizar como medida el vaso de yogur, deberéis pasar el yogur a otro recipiente.
Ingredientes:
    1- 3 vasos de harina (6 medidas en vasos de yogur)
    1- 1 ½ vasos de azúcar (3 medidas en vasos de yogur)
    1- 1 sobre de levadurina
    2- 2 huevos
    2- 1 dedo de aceite de oliva virgen (como 1 ½ cm de altura en el vaso)
    2- ¾ de yogur natural desnatado

Según el truco que os enseñé (ver http://unpocoydemas.blogspot.com.es/2014/03/truco-para-masas-de-reposteria-bizcochos.html) deberéis mezclar primero los ingredientes marcados con 1, esto es, los ingredientes sólidos: la harina y la levadurina tamizadas y el azúcar. Cuando estén mezclados, añadir los ingredientes líquidos (o húmedos), marcados con 2, uno tras otro y mezclar todos juntos con una cuchara de madera. El resultado será una mezcla bastante compacta pero no lo suficiente para hacer galletas. Tendréis que seguir añadiendo harina tamizada hasta que podáis moldear la masa con las manos sin que se os pegue demasiado, al menos 1-2 vasos de harina más, pero lo mejor es que vayáis viendo según seguís amasando.
Para que os hagáis una idea de la consistencia que debe tener la masa, podéis ver http://unpocoydemas.blogspot.com/2014/12/pastas-de-nata.html. Cuando la masa se pueda moldear con las manos, podréis empezar a modelar las galletas. Podéis seguir las recomendaciones que os doy en ese post para formar las pastas o galletas: moldearlas con las manos o cortarlas con un cortapastas.
Enharinar un poco una bandeja de horno y colocarlas dejando espacio entre ellas. Calentar el horno a unos 175º y meter la bandeja llena de galletas (o pastas) durante unos 14 minutos. Verificar el color dorado y cuando estén a vuestro gusto sacarlas del horno.


¡Ya están listas para comer!

lunes, 30 de marzo de 2015

Teléfono retro

Por fin me he animado con el proyecto que tenía pendiente: pintar un teléfono retro.
Tenía dos teléfonos antiguos, de la década de los 60-70, uno de color crudo y otro de color azul claro (aunque amarilleados por el tiempo); los clásicos de aquella época. Quería utilizar uno de ellos, el de color crudo, para pintarlo de color granate y colocarlo en mi sala: el color granate del teléfono y crudo de los cables quedaría estupendo con la decoración. Si tenía algún problema con las piezas, creía que el teléfono azul me podría servir como sustituto de alguna de ellas. También había comprado un espray opaco de color granate, vistos los problemas que me daba el espray transparente (ver http://unpocoydemas.blogspot.com/2015/02/lata-romantica.html).
Lo primero: preparar el terreno, las pinturas (imprimación para plástico en espray y pintura granate opaca en espray), los disolventes, lijas, papel en el suelo,… todo lo necesario.

A continuación: limpiar todas las piezas y desmontar o desmontarlo y limpiar bien todas las piezas (lo que te resulte más cómodo). Lo intenté con alcohol pero no se limpiaba bien, así que volví a intentarlo con acetona y se limpió a la perfección. La superficie quedaba un poco mate pero no me importaba porque la iba a pintar. Ten cuidado con la acetona; si tienes dudas, pruébala en una zona no visible.


No utilicé acetona en la rueda transparente porque tenía miedo de que se quedara mate, así que probé con el alcohol que es menos agresivo y, afortunadamente, se limpió bien. También tuve que reparar con pegamento de dos componentes un pequeño trozo de plástico transparente que saltó del interior al desmontar, ya que la pieza del teléfono azul que estaba en perfectas condiciones correspondía a un modelo algo más nuevo y mejorado que no era compatible.

Ya limpio y desmontado, había que prepararlo con la imprimación para plásticos y PVC. No di imprimación a los cables porque son de otro material y, además, iba a dejarlos con su color original (tampoco tenía claro que la pintura fuera a quedarse fija en un material que se estira)

Después de dejar secar, empecé con el espray. A pesar de las pruebas que había hecho previamente, sigo sin dominar el arte del espray. Después de muchas capas y correcciones, he aquí lo que he aprendido:
    - Ponte un guante para protegerte tu mano
    - Intenta pintar cada pieza sujetándola con tu mano por el interior para que sea más fácil dirigir la pintura del espray por los recovecos
    - No des demasiada pintura en cada capa porque tiende a escurrirse y formar “chorretones”
    - En cuanto termines de pintar la pieza, durante unos 2 minutos, muévela en círculos, arriba y abajo, hacia los lados,… (con cuidado de que no se te caiga o se golpee contra otros objetos) para evitar que la gravedad haga de las suyas concentrando la pintura y haciendo que se escurra hacia abajo
    - Cuando se haya asentado la pintura, coloca la pieza sobre algo que te sirva como peana, con cuidado, para que no toque el suelo. Yo he usado como soportes los espráis que no estaba utilizando y sus tapas.
    - Después de dejar secar cada pieza el tiempo que indique el fabricante del espray, verifica la superficie. Si fuera necesario, líjala con cuidado (con una lija muy fina) en las zonas donde haya quedado la pintura concentrada en exceso
    - Limpia las piezas y, si fuera necesario, vuelve a repetir el proceso hasta que consideres que está bien pintado

Después de varias capas y dado el visto bueno, ya es el momento de montarlo todo y ver el efecto.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Jabón líquido (2)


Cuando preparé la receta de jabón líquido (ver unpocoydemas.blogspot.com/2015/02/jabon-liquido.html) no os comenté nada de la consistencia del que me salió porque no sabía si tenía relación con el accidente (hirvió y se salió de la cazuela) o no. Así que he esperado a la segunda vez para poder comparar.
La primera vez me quedó un jabón muy denso, tanto que se puede cortar en los moldes. Yo no podría llamarlo líquido pero se disuelve mejor en la lavadora que el jabón en escamas que yo utilizaba (disuelto en agua fría durante 24 h). Esta segunda vez, que he tenido buen cuidado en que no hirviera, el resultado ha sido bastante menos denso. Todavía no lo llamaría líquido pero tiene un aspecto coloidal que se disuelve y se echa en la lavadora mucho mejor. Me recuerda al Blandi blub, aquel juego que consistía en una masa viscosa y pegajosa de color verde.
Así que nos vamos acercando al jabón líquido. La próxima vez intentaré hacerlo con más cantidad de agua aunque tendré que tener en cuenta que luego hará falta más volumen de almacenamiento. Habrá que encontrar el equilibrio.
Podéis ver a la izquierda el jabón de la primera tanda y a la derecha el de la segunda.


domingo, 22 de febrero de 2015

Jabón líquido

En el libro de la Dra Odile Fernández, “Mis recetas anticáncer” que estoy leyendo para ver qué puedo sugerir a mi marido, viene una receta de jabón casero. Como no hay mucha diferencia con la que yo tengo, salvo las cantidades, no la tendré en cuenta. Al fin y al cabo, la mía ya la tengo probada y funciona. Lo que sí aconseja es hacerlo con aceite de oliva limpio, sin usar, entiendo que es más sano, lo que pasa es que entonces no sirve para reciclar el aceite. Eso me supone un dilema. Ya veré la próxima vez.
Además de eso, da una receta para convertir el jabón en jabón líquido para la ropa. Eso tenía que probarlo porque yo rallo el jabón y lo mezclo con agua durante alrededor de un día para que se ablande pero no se mezcla bien, confío en que con el movimiento de la lavadora se disuelva mejor.
Había leído que calentando el jabón con agua, se disolvía, pero no lo había probado así que he cogido la receta:
“Mezcla 300g de jabón de la abuela con dos litros de agua y aceites esenciales, por ejemplo de lavanda (3 ml), mandarina (3 ml) y limón (3 ml). Ralla el jabón y hiérvelo en el agua hasta que se disuelva, añade los aceites y mezcla bien. Deja enfriar y envasa. En cada lavado usa 150 ml.”
Llama jabón de la abuela al jabón casero, así que he rallado 300 g de jabón casero de la última tanda y los he mezclado con 2 l. de agua en una olla. No he utilizado nada más, prefiero un jabón sin olores.

He puesto la olla a calentar y he estado removiendo hasta que me he cansado. Me he puesto a leer y se me ha pasado el tiempo hasta que ha debido de hervir el agua y la espuma que se ha hecho con el jabón se ha derramado como si fuera leche hervida. ¡Vaya desastre! Así que ¡cuidado!: no debe hervir.


He separado del fuego y he limpiado la vitrocerámica. He seguido dando vueltas para ver la consistencia que se quedaba según se enfriaba. Al final queda bastante denso. Lo he metido en tarros y he hecho la primera prueba en la lavadora. Me ha parecido que iba bien, mejor que lo que yo utilizaba hasta ahora.

lunes, 2 de febrero de 2015

Lata romántica

Aprovechando que viene San Valentín, he cogido una lata que tenía sin utilizar para intentar hacer una lata romántica. De paso, probaré unas pinturas en espray que he comprado para hacer un proyecto que ya os enseñaré más adelante (cuando lo haga).
Como no estoy habituada a las pinturas en espray y no quiero que lo que tengo pensado me salga mal, voy haciendo pequeños proyectos para ir aprendiendo y solucionando problemas. Esta lata romántica me ha servido para encontrar muchos problemas y para intentar solucionarlos.
Tengo preparado un espray de imprimación porque para mi próximo proyecto me hará falta y un espray granate semitransparente con un tono muy bonito.

Primero: proteger las zonas que no se van a pintar.
Primer problema: la imprimación, que yo creía era blanca, es transparente…

Segundo problema: como el espray granate también es semitransparente, no hay manera de tapar las imágenes de fondo

Tengo que comprar pintura blanca opaca para cubrir las imágenes

Dibujo y recorto un diseño “romántico” con corazones y estrellas en plástico adhesivo



A pesar de todo el cuidado que he puesto, el borde de los motivos ha quedado demasiado irregular y parece que la pintura blanca y la pintura granate (son de diferente marca) no son demasiado compatibles. La próxima vez haré los dibujos con pincel, creo que será más seguro.

A grandes males, grandes remedios,…

No es que esté demasiado satisfecha con el resultado pero me sirve y he aprendido bastante.
Lo que tengo claro es que, a pesar de que el color granate es bonito, necesito un espray granate opaco para mi siguiente proyecto.










martes, 27 de enero de 2015

Ocurrencias menudas

Esta idea que os propongo, la llevé a cabo hace unos años y gracias a ello, mis hijas y yo tenemos un recuerdo para siempre de algunos de aquellos pequeños detalles en los que fueron protagonistas.

Cuando eran pequeñas, comencé a escribir en una libreta las anécdotas más significativas de todos aquellos detalles diarios que suceden cuando los niños van creciendo y que te sorprenden, te emocionan, te gustan, y… tienes miedo de que se olviden.

Cuando creí que tenía suficientes anécdotas de todas ellas, recuperé dibujos que habían ido haciendo a lo largo de los años y seleccioné de entre ellos los más bonitos, los más curiosos, los más coloridos,… y los escaneé.

Y seleccioné algunas fotos.

Recuperé también datos de la altura y el peso de cada una que la pediatra había ido apuntando periódicamente.

Y con todo ello, confeccioné un libro del que imprimí varias copias en A5 para que no quedaran demasiado grandes y las llevé a encuadernar. Regalé una copia a cada una de mis hijas y yo me quedé con la última copia. Un hermoso libro familiar al que titulé “Ocurrencias menudas” intentando hacer un juego de palabras.


lunes, 29 de diciembre de 2014

Marcos tiernos

Durante las navidades, los niños de vacaciones, tienden a aburrirse o a ver demasiada televisión. A ver qué te parece la siguiente idea para que estén entretenidos.
Necesitas:
  - Un marco con cristal (puede valer un marco de esos que vienen con una imagen cualquiera) en el que quepan varias fotos.
  - Una cartulina de tamaño mayor o igual que el marco, de un color que te guste (será utilizada como passe-partout)
  - Fotografías varias, preferiblemente familiares; si no están impresas, es suficiente con conocer el tamaño y la orientación de la foto, ya tendrás tiempo de imprimirlas después

La idea es cortar la cartulina del tamaño del marco para que sustituya la imagen. En la cartulina, se distribuirán las fotos que se pegarán más tarde.
Cuando se tenga claro cómo se van a colocar, se marcará alrededor con un lápiz. Marcar por dentro de la marca de lápiz dejando un margen (de 1 cm. aprox.) y recortar su interior. Borrar la marca de lápiz. Es importante recortar el espacio para la foto, ya que los niños tienden a no hacer demasiado caso de los límites, sobre todo si están a lápiz.
Dejar a los niños (mejor uno por cuadro) dibujar y pintar en la cartulina. Lo que quieran.
Cuando hayan terminado, se pone el autor y la fecha. Se pegan las fotos por detrás y se colocan en el marco.
Tendréis un precioso cuadro familiar pintado por un “artista” de reconocido talento con bonitas fotos que será apreciado por toda la familia.



Estos son los cuadros que mis hijas hicieron cuando eran pequeñas. Cada cuadro será siempre especial para mí y para ellas.
No os preocupéis demasiado por la edad del pintor, estos están hechos cuando tenían 4 años y no los cambiaría por unos marcos "perfectos" por nada del mundo.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Jabón personalizado

Como ya tenía aceite suficiente y se me estaba acabando la tanda anterior de jabón que hice. Me he preparado y he vuelto a hacer. Para que no me sucediera como la segunda vez (ver: unpocoydemas.blogspot.com/2014/.../jabon-casero-se-me-ha-cortado.html), que se me cortó, he seguido fielmente la receta de la primera vez (ver: unpocoydemas.blogspot.com/2014/.../jabon-casero-con-aceite-usado-1.html). Esta vez no he tenido problemas, aunque debo reconocer que es bastante aburrido estar durante alrededor de una hora dando vueltas a la mezcla, aunque se pueda parar de vez en cuando a ratos cortos, para que no se desligue (*).
Como mis hijas me habían contado que habían visto un documental sobre una fábrica tradicional de jabón en Turquía y marcaban las pastillas de jabón con un sello, se me ha ocurrido que yo podía hacer algo parecido.
Después de 24 horas de reposo, a la hora de desmoldar (no olvides ponerte guantes para protegerte las manos), utilizar un sello (**) para marcarlos. No hace falta presionar demasiado. De hecho, como no todos los bloques se secan por igual, he presionado demasiado en una de las pastillas y he hundido el sello hasta el fondo, sin arreglo posible. Tendréis que tantear en cada pastilla para calcular la presión, empezar suave y apretar un poco más si fuera necesario.


(*) me queda pendiente añadir harina para agilizar la saponificación, para la siguiente vez que lo vuelva a intentar
(**) yo he usado un sello que tenemos para lacre con una “N” muy bonita pero podrías utilizar cualquier utensilio con forma de sello que os guste.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Piñas navideñas

¿Tenéis todo preparado? Si no es así, todavía tenéis tiempo para preparar algún detalle.
He aprovechado que compré unos espráis para un proyecto (ya os lo presentaré cuando lo haga) y mientras los probaba, he pintado unas bonitas piñas.

¿Qué necesitáis?
  - Unas piñas bonitas (o lo que querías)
  - Espráis de, al menos, dos colores diferentes que contrasten. En mi caso, uno es blanco y el otro es granate pero un poco transparente
Seguir las instrucciones de los espráis. Podéis pintar la mitad de las piñas de un color y la otra mitad del otro. Antes de nada, proteger el suelo con papel y abrir las ventanas. Hay que tener cuidado de empezar por la parte que menos se ve, pintar y dejar secar. En las piñas, por debajo.



Dedicar un poco más de tiempo a la parte que se verá. En mi caso, me he dado cuenta de que el espray granate no cubría las piñas lo suficiente al ser semitransparente, por lo que las he pintado de blanco antes de volver a pintarlas de granate. Quedaban mucho mejor.



Ya están listas para decorar cualquier rincón.

viernes, 22 de agosto de 2014

Puzles y rompecabezas

Recuerdo la primera vez que vi un rompecabezas cuando era pequeña: fuimos a visitar a un vecinito que estaba enfermo y tenía uno. Montaba y desmontaba cada una de las 6 imágenes a tal velocidad que a mí me parecía magia. Después, cuando tuve un rompecabezas en mis manos, aprendí que a base de hacerlos se hace fácil (dependiendo del número de piezas y de la complejidad de los motivos) y ya no me parecía tan sorprendente la pericia de mi vecino.
Después tuve varios puzles pequeños y más tarde uno más grande. No recuerdo de cuántas piezas. Recuerdo que era un velero en una mar picada y el cielo, bastante monótono. Completé el velero, no sé cuántas veces, pero nunca pude terminar mi puzle. Como no tenía un sitio para dejarlo, al terminar el día había que recoger y nunca fui capaz de terminarlo en un día: el mar y el cielo eran muy complicados, todas las piezas se me hacían muy parecidas. Imagino que al cabo del tiempo, de tanto montar y desmontar, aunque tuviera cuidado de recoger todas las piezas, no habría sido capaz de completarlo porque faltarían piezas. Así que con este puzle, nunca tuve la satisfacción de verlo terminado.
Hace un par de años, compramos un puzle sobre una imagen de Victoria Frances (una imagen hermosa pero inquietante) y tenía miedo de que me pasara algo similar, así que tuve buen cuidado de dedicarle un sitio durante el tiempo que durase el montaje. Nos costó un tiempo porque tenía 1000 piezas y cuando lo íbamos a terminar: ¡faltaban 3! Menos mal que hoy en día, indicas las piezas que te faltan (con un límite de piezas) al fabricante (en este caso EDUCA) y te las envían con lo que pudimos terminarlo.

Debo reconocerlo: la sensación es muy buena, queda un sentimiento grande de satisfacción, aunque reste la pena de terminar el entretenimiento.

jueves, 14 de agosto de 2014

Mi segunda tanda de jabón

Afortunadamente, el truco que utilicé para la tanda de jabón del 12 de julio ha funcionado. Con respecto a la vez anterior en la que no utilicé harina, la mezcla quedó más densa y, a la hora de rellenar los moldes, tiende a dejar hueco. Así que recomiendo empujar la mezcla para que se adapte bien al molde y no deje aire.
La superficie superior también queda más irregular, así que después de 24 h. al desmoldar, alisé con un cuchillo. Los recortes los usaré para picar.


Como se cortó y estuvo toda la noche así hasta que lo arreglé, se ve que el jabón ha quedado menos homogéneo que mi primera vez pero parece que los huecos se han reducido. Tienen mejor aspecto de lo que esperaba en un principio.


Espero haber aprendido para la próxima. No debo ser tan confiada.